Luis Ignacio Cabrera
La escalada de violencia no para y la inseguridad es el tema excluyente de cada día.. En que punto fallamos como sociedad? porque delitos y delincuentes hay en todas las sociedades, pero estos niveles de violencia e irracionalidad son propios de situaciones sociales extremas.
Ahora pensemos, puede haber múltiples factores: la pobreza y la marginalidad son nidos que incuban el robo y la muerte, porque el valor de la vida humana casi desaparece ante tanta vulnerabilidad social; la droga y el alcohol en exceso se han convertido en potenciadores netos de los actuales niveles de delito y la destrucción del núcleo familiar es seguramente el factor primigenio de toda esta hecatombe.
Pero existe un factor que es particularmente importante en el caso argentino: la ineficacia de la Justicia.
Un ejemplo aclara el concepto: La Justicia argentina en las ultimas décadas, ha castigado el accionar militar de los años setenta, responsables de uno de los genocidios más atroces del Siglo XX (por lo menos de este lado del mundo) y luego los dejo libres a través de las leyes de Obediencia debida y Punto Final, pero hoy los vuelve a juzgar, por segunda vez, de lo cual cualquier observador objetivo diría, ¿por qué se los dejo libres si se los vuelve a juzgar? Una gran incoherencia... pero no es la única y quizás no sea la más importante
Desde que tengo uso de razón se habla de la corrupción de los años noventa, los escándalos, las privatizaciones, María Julia y sus tapados de piel de animales exóticos, la Ferrari del presidente Menem, grandes negocios ilicitos que salieron a luz por aquellos años y que no se detuvieron; coimas en el senado, empresas que obtienen grandes licitaciones de forma irregular y todo esto no se quedó en los noventa.. ya casi termina el 2008... y los corruptos de la “cream” política y empresarial de las ultimas décadas, siguen, en su gran mayoría... impunes.
He aquí el mal ejemplo que nuestra Justicia le dio y le sigue dando a la sociedad. La delincuencia crece y proviene de los barrios marginales, de las villas miseria, de los nuevos “Ghettos” urbanos, se dice por ahí, los “cacos (delincuentes, para algún desactualizado) entran y salen” pero no se si es tan cierto esto, en definitiva estos delincuentes son fácilmente ubicables, la policía por lo general no tarda en encontrarlos y son rápidamente encarcelados, aunque después salgan rápido... o no. De todos modos, una gran cantidad de estos delincuentes cuando salen, no tardan nada en poner en practica lo nuevo que aprendieron en el infierno tras las rejas.
En fin, lo cierto es que nuestra Justicia nos acostumbro a que mejor abogado pueda uno pagar, menos tiempo pasará investigado, imputado, acusado o preso...y es por eso que los primeros que sentaron antecedentes en “entrar y salir” han sido los ladrones de guantes blancos o los hijos del poder ( Se acuerdan del caso María Soledad?).
No pretendamos que una sociedad con una Justicia ineficaz e injusta, viva en orden, paz y prosperidad. Ningún Derecho Humano puede violar el cumplimiento de los Deberes de los ciudadanos para con toda la Sociedad... Los dos conceptos deberían tener, por lo menos ante los ojos de la Justicia, un aprecio similar...
martes, 25 de noviembre de 2008
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6 comentarios:
Puede sonar un poco chocante lo que voy a decir y por ahi no lo expreso bien...
Mucha gente murio en epocas de militares y yo creo que se puede llegar a comparar con la cantidad de gente que murio hasta el dia de hoy, partiendo de la fecha en que volvio la democracia... debido a la ineficacia de la justicia y la vida de inseguridad que llevamos los argentinos.
Sofia.
El problema de la administracion de justicia trasciende los exabruptos de aparicion y desaparicion meteorica que reproducen la edificante moralina de una sociedad inocente traicionada por su clase dirigente. Hay que ser voluntariamente ciego para no ver que casi todas las organizaciones generadas por esta sociedad, ya sean clubes de futbol, el propio estado, asociaciones de clubes de futbol, sindicatos de camioneros, fuerzas de seguridad, movimientos de piqueteros, asociaciones barriales, comisarias de provincia, grupos de estudiantes universitarios, asambleas ecologistas barriales, o comisiones de homenaje a lo que venga, repiten con escandalosa regularidad los mismos vicios que son condenados, con un estusiasmo que nace del afan por el disimulo, cuando se trata de descalificar a la repudiable justicia argentina.
Por otra parte, hay que ser muy distraido o, voluntariamente estupido, para no sacar la conclusion de que la universalidad de estos males, omnipresentes en todo el territorio nacional, reconoce como causa comun el comun origen en esta sociedad, la Argetina.
Es real lo que dice Martin acerca de la universalidad de esta deficiencia de nuestra sociedad... pero tambien hay que ser muy credulo(o mediatico) para no ver que el papel de la Justicia es bastante más relevante que el de un club de futbol o un sindicato..sin restarle importancia a estos...
la Justicia es central, representa un poder indelegable y mas relevante que una asociacion ecologista...
Es cierto el papel jerarquico que ocupa la administracion de justicia en la organizacion de un estado desarrollado reviste el caracter de indelegable, central, y sobre todo con una grado de relevancia y determinacion mas importante que cualquier otro tipo de organizacion; mi posteo estaba dirigido no hacia el la publicacion madre de "El papel de una Justicia Injusta", que demás esta decir que me resultó muy bueno, sino a atender que todas las organizaciones basadas en esta sociedad revisten los mismos sintomas y patologias en cualquier orden de prevalencia.
Y como bien dice el articulo, es dificil ser optimista cuando se aforntan situaciones como la ocurridad en este país; y sospecho que es por eso que estamos discutiendo estas ideas.
La justicia falla como fallamos como sociedad, será momento de dar vuelta esa pagina.
Lamentablemente Luis, este tipo de situaciones no es exclusivo de tu país natal, los sucesos de violencia están a la orden del día aqúí en México también, no dista mucho la realidad, la impartición de "Justicia" es manipulada al antojo de quienes presiden el poder, el Poder Judicial se encuentra corrompido y fuera del alcance de gente menesterosa que injustamente paga por penas rídiculas, y quienes deberían pugnar una sentencia merecida, gozan de libertad, hay todo tipo de "cacos", aquellos quienes por órdenes de otras "ratas" más grandes se amparan a la sombra de éstos, y otros de cuello blanco que sin ninguna vergüenza caminan con la frente en alto, ante la humillación del pueblo, que, en su afán de idealizar una sociedad mejor, ilusoriamente acuden a la Comisión de Derechos Humanos, en caso necesario, donde si bien les va, reciben apoyo, o donde el expediente se pierde entre la pila de casos en archivo. La falta de ética profesional de muchos abogados, nuestro estado de indefensión y temor que no nos permite enfrentar a las Autoridades respectivas, y el solapamiento de quienes podrían presionar a éstas para el debido cumplimiento de la Ley, hace que vivamos en la incertidumbre de una sociedad cobijada en la violencia, sin saber a ciencia cierta que le depara a nuestra futura generación; por lo que solo resta no desistir en inculcar valores éticos, cívicos, morales a nuestros hijos, con el firma propósito de sembrar un poco de valor en el mejoramiento de nuestro entorno. Podría sonar un poco idealilsta, más sin embargo, no hay que quedarse en el intento.
es exclusivo de tu país natal, los sucesos de violencia están a la orden del día aqúí en México también, no dista mucho la realidad, la impartición de "Justicia" es manipulada al antojo de quienes presiden el poder, el Poder Judicial se encuentra corrompido y fuera del alcance de gente menesterosa que injustamente paga por penas rídiculas, y quienes deberían pugnar una sentencia merecida, gozan de libertad, hay todo tipo de "cacos", aquellos quienes por órdenes de otras "ratas" más grandes se amparan a la sombra de éstos, y otros de cuello blanco que sin ninguna vergüenza caminan con la frente en alto, ante la humillación del pueblo, que, en su afán de idealizar una sociedad mejor, ilusoriamente acuden a la Comisión de Derechos Humanos, en caso necesario, donde si bien les va, reciben apoyo, o donde el expediente se pierde entre la pila de casos en archivo. La falta de ética profesional de muchos abogados, nuestro estado de indefensión y temor que no nos permite enfrentar a las Autoridades respectivas, y el solapamiento de quienes podrían presionar a éstas para el debido cumplimiento de la Ley, hace que vivamos en la incertidumbre de una sociedad cobijada en la violencia, sin saber a ciencia cierta que le depara a nuestra futura generación; por lo que solo resta no desistir en inculcar valores éticos, cívicos, morales a nuestros hijos, con el firma propósito de sembrar un poco de valor en el mejoramiento de nuestro entorno. Podría sonar un poco idealilsta, más sin embargo, no hay que quedarse en el intento.
Ruth
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