Luis Ignacio Cabrera
A partir del fatídico 11 de septiembre de 2001 y aquellos recordados atentos contra el World Trade Center y el Pentágono, en New York y Washington respectivamente, las relaciones internacionales globales giraron modeladas casi en exclusividad por el temor al terrorismo y la guerra que los países más influyentes decidieron llevar a cabo contra este. De hecho en la practica, dos conflictos bélicos, en Afganistán y en Irak, marcaron unos duros años en los que la “defensa y la seguridad nacional” resulto ser la prioridad principal de la política exterior de la potencia hegemónica, los Estados Unidos, estos conflictos generaron más costos internacionales que beneficios a Washington. Si bien la manifestación de poder unilateral y el poderío militar estadounidense alcanzaron su apogeo durante estos años, la imagen internacional norteamericana quedó sumamente dañada por las falsas acusaciones sobre las cuales se asentaron las intervenciones militares y por la crudeza de los posicionamientos ideológicos “anti-terroristas” de la administración Bush. Como es evidente este comportamiento internacional de los Estados Unidos, con sus sospechas y amenazas por doquier, fomento, casi desmedidamente, el armamentismo y resulto ser un condicionante principal de las relaciones interestatales mundiales.
Pero la crisis financiera internacional surgida casi a finales del año pasado, considerada por muchos como las más profundas de la historia económica moderna, indudablemente parece poner fin a aquel periodo e iniciar otro diferente en muchos sentidos, el cual parece haber venido para quedarse.
La diferencia principal seguramente tenga que ver con que la noción del terrorismo como amenaza principal, pasará a un segundo plano (aunque en ningún caso desaparecerá) y su lugar será ocupado por la cuestión económica, entendida claro está como la necesidad de afrontar la crisis y el desafío de pergeñar un modelo diferente que vuelva a traer prosperidad, pero este nuevo orden tendrá nuevos nombres entre los abanderados.
Sin dudas durante los próximos años, no desaparecerán los “tiras y aflojes” por la cuestión nuclear o por el apoyo material a grupos armados considerados terroristas, modelo en el cual había una cierta cantidad de países que se consideraban como una amenaza global (Irán o Corea del Norte, por ejemplo), en realidad la mira se irá corriendo lentamente hacia aquellos países susceptibles de caer en una crisis tal, que afecte de manera concreta al sistema económico internacional, o en su defecto a alguna región en particular, provocando como es evidente, inestabilidad, caldo de cultivo para el surgimiento de problemas mayores. En esta nueva óptica, se entiende que la inestabilidad generada por una debacle económica resulta ser la causa de males como el terrorismo y el nacionalismo extremo.
Si bien debemos salvar las distancias contextuales, así como sucedió durante la década del treinta, esta crisis se desató en los países desarrollados y cada uno de ellos tenderá a priorizar naturalmente su propios problemas domésticos antes que los internacionales, aun cuando se tengan intereses globales como es el caso de los Estados Unidos, lo cual indudablemente generará un cierto retraimiento por parte del otrora hegemón y el mismo sistema buscará nivelarse a través del avance de potencias que eran consideradas de segundo orden hace apenas algunos años (China, Rusia o Brasil). Claro que no desaparecerá la influencia de los EE.UU. de Japón o de la Unión Europea, no estamos diciendo eso, pero si disminuirá, y como primera característica de este nuevo orden que parece querer nacer por estos días, una suerte de multipolarismo o equilibrio de poderes vuelve a surgir, ya no gestado de la retórica, sino surgido de consecuencias materiales y practicas reales.
El futuro orden internacional de esta manera se esta gestando, lenta pero firmemente. Es probable que resten muchos años todavía de primacía global norteamericana, aun así el proceso que llevara al surgimiento de las nuevas potencias globales ha comenzado y no existe motivo para pensar que pueda detenerse.
miércoles, 15 de abril de 2009
miércoles, 1 de abril de 2009
Vuelven los "3 P"

Este viernes 3 de abril de 2009, vuelve el programa radial que escucha toda la juventud...
Información, humor y reflexión durante dos hs. en las que es dificil despegarse de la radio, el mp3 o lo que sea que uses para escucharnos.
Viernes de 22 a 24 hs. en 103.7 , 95.7 y 90.9 de la ciudad de Rosario y por internet en. www.cielos abiertos.com
No te lo pierdas!!!
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