miércoles, 14 de septiembre de 2011
Una nueva mirada acerca del papel argentino en África
martes, 27 de abril de 2010
El porque del Compromiso
Estos objetivos son lineamientos a seguir, son el consenso sobre cual es el país que queremos, sin dudas serán diversas las ópticas de los caminos a seguir, pero claramente todos tendremos en común que un país como el nuestro se merece una mejor calidad de vida, provincias productivas y pujantes, el aprovechamiento de las riquezas naturales, en definitiva conseguir instaurar en la mente de la mayor parte de nuestros compatriotas la certeza de que el futuro será mejor.
Es el momento del compromiso con nuestra gente, con nosotros mismos y con el futuro.
lunes, 8 de febrero de 2010
Bicentenario
Si ponemos en perspectiva estos dos siglos de historia oficial argentina, con la extensisima historia universal de las civilizaciones, concluiriamos rapidamente que somos indefectiblemente una nación muy joven, con una historia muy corta.
Sin embargo ello no sería suficiente para justificar procesos inconclusos o debilidades estructurales propias de un Estado-Nación recien constituído porque de hecho, si evaluamos dichos desvaríos sociales o institucionales y tenemos en cuenta otros ejemplos de países “jovenes” como los EE.UU., Canadá o Australia, doscientos años no es poco.
Pero ¿podemos hacer un balance general de doscientos años de independencia politica? Empezaremos con un recorrido historico.
Quizas el comienzo de las paradojas en nuestra historia sea el primer gobierno patrio alla en 1810, y diremos así, porque ese primer paso independentista estuvo dado por la ausencia de un gobierno en la metropolis y de hecho esta primera junta se constituyo en nombre del cautivo rey Fernando VII, quien sería el primer gran enemigo de la joven Argentina algunos años después.
A pesar de todo ello, este primer Gobierno manifestaba en las ideas de sus miembros dos grandes visiones que perduararían en el imaginario politico argentino por muchisimos años.
Por un lado los conservadores, con Cornelio Saavedra a la cabeza, que veían la necesidad de mantener un vínculo cuasicolonial con España o la potencia que fuere en el caso que esta ultima se encontrara imposibilitada. Para estos, era imperioso el mantenimiento del Status Quo y la no modificación de los privilegios sociales y economicos del periodo colonial. Esta facción temía una “revolución” al estilo francés en 1789, con sus respectivas consecuencias y siguió otorgandole a los españoles privilegios sobre los criollos y por supuesto a los nativos. Su cosmovisión centrada en la superioridad europea fue y probablemente es, uno de los rasgos más fuertes de la genetica de las elites argentinas.
Los otros, encabezados por Mariano Moreno y por Juan José Castelli, fueron los romanticos de aquel mayo del 10, creyeron profundamente en la revolución como una transformación politica, social y economica radical, como el inicio de la liberación del hombre americano oprimido por el hombre español. Aun cuando se los acusó constantemente de jacobinos radicales (en alusión a una de la facciones más radicales de la revolución francesa, identificados con las ideas de Rousseau), sus pensamientos combinaban ideas roussounianas con postulados de los independentistas norteamericanos, y con el pensamiento economico liberal inglés, dejando en claro el carácter avanzdo y moderno de sus ideas.
La vida publica argentina de aquella primera parte del siglo XIX, estuvo marcada por la presencia de grandes hombres en todos los sentidos. Manuel Belgrano y Jose de San Martin, quizas merecerian una reflexión por si mismos, pero los mencionaremos, quizás desmereciendo su influencia, como exponentes de un pensamiento nacional que se plasmó en acciones concretas y abnegadas, ellos seguramente son, los grandes padres de nuestra Patria.
La puja entre aquellos dos modelos de país que mencionamos previamente fueron una constante durante los largos años de las guerras civiles. El fin de esos enfrentamientos constantes y el proceso de organización del Estado Nacional ya para la decada del sesenta del siglo XIX, estuvo en manos de una nueva generación politica que combinó razgos sociales conservadores con un gran progresismo economico y politico que catapultó al país de modo tal que durante el centenario, alla por 1910, la Argentina era considerada como la sexta economía del mundo y ubicada por los pensadores internacionalistas de la epoca como una de las futuras potencias mundiales, los siguientes cien años darían por tierra con aquellas predicciones.
Los politicos de aquella “Belle Epoque” argentina que implicó las ultimas cuatro décadas del siglo XIX, no solo se ocuparon de gobernar el naciente pais, sino que justificaron sus acciones con extensos trabajos literarios y de investigación que plasmaban sus ideas. La politica no solo se hacia y se ejercia, el modelo de país claramente se discutia con todos sus argumentos, las obras de Juan Bautista Alberdi, Domingo Faustino Sarmiento y Bartolomé Mitre son un claro ejemplo de ello. El resultado del centenario que mencionamos antes, no era el resultado de una ayuda de la providencia, tenía más que ver con la trascendencia del pensamiento de las elites politicas argentinas de aquel entonces que se animaban a pensar un país para los proximos cien años.
La excepcionalidad de muchos de los proces historicos posteriores en la Argentina tuvieron que ver justamente con excepcionalidad de esa elite politica argentina de findes del Siglo XIX.
La llegada de las masas a la politica fue un fenómeno global de principios del Siglo XX, en la Argentina el camino se abrió rapidamente con la Ley Saenz peña de 1912 que consagraba el voto universal, secreto y obligatorio para todos los ciudadanos varones mayores de 18 años, esta fue para la epoca una de las legislaciones más avanzadas del mundo, claro reflejo del carácter cuasi-progresista general del espectro politico argentino de aquellos años.
La apertura a la participación de los sectores medios y populares implicó que una fuerza como la Unión Civica Radical, considerada como uno de lo primeros partidos politicos modernos de America Latina, llegue al poder en 1916 con Hipolito Yrigoyen a la cabeza.
La figura de Yrigoyen como lider de masas sería el primer antecedente de una tradición personalista que se arraigaría muy fuertemente en la politica argentina. El caudillo radical despertó amores y odios como ninguno hasta entonces y dividió la opinión pública de entonces entre partidarios y detractores, esta dualidad será otro de los rasgos propios de la politica argentina de allí en adelante, como un tumor maligno que debilita pero que nunca terminaría de matar al enfermo.
Y llegaría el primer golpe militar, la debilidad en las urnas de los conservadores representantes de la vieja elite devenida en una oligarquía que añoraba el confort pasado, motivó la participación politica de uno de los organos del Estado que más prestigio tenía hasta entonces, las fuerzas armadas.
El golpe de 1930 contra el Gobierno constitucional de Yrigoyen resultó mucho más nocivo en el largo plazo que lo que implico en aquel momento la destitución de un anciano presidente, las instituciones del Estado argentino nunca más serían lo mismo, la relatividad de la voluntad general y el carácter pretoriano del ejercito caracterizarían los siguientes cincuenta años de la vida publica del pais y serían a nuestro entender uno de los factores que más contribuyó al atraso de la nación.
Trece años duró el gobierno de los sectores conservadores, años muy convulsionados que se constituyeron en la antesala de uno de los fenomenos más excepcionales de la historia politica universal, una sintesis de las diversas caracteristicas que mencionamos combinadas con el pensamiento politico de un hombre de las armas que se volvió presidente constitucional, y que penso un modelo de país que nuevamente implicaría las mayores lealtades y la más acérrima oposición, todo ello y seguramente mucho más, fue el peronismo.
Entre 1946 y 1955, el Gobierno de Juan Domingo Perón, revolucionó el estilo de vida de la sociedad argentina. Por primera vez, se dio un verdadero fenomeno de movilidad social ascendente de los sectores bajos y medios basado en el incremento de la posibilidad de consumo de estos sectores, y anclado en una notable expanción de la Industria sustitutiva nacional. Además se llevó adelante un ambicioso programa de obras publicas que significó la creación de numerosos hospitales policlinicos y escuelas, como asi tambien colonias de vacaciones y hoteles populares en ciudades turisticas. El fuerte vinculo del peronismo con los principales sindicatos permitió tambien a estos, llevar adelante reclamos salariales tales que para principios de la decada de 1950, la participación asalariada en el PBI se elevaba a más de un 50%.
Otro pasó de importancia para el peronismo se dio con la reforma constitucional de 1949, que garantizaba los derechos economicos y sociales, hoy conocidos como de segunda generación, además de permitir entre otras cosas el voto femenino, hasta entonces inexistente.
Todos estos logros fueron motivando en las filas peronistas, la idea que todo aquel que se opusiera al peronismo se oponía a la patria. La creciente identificación del peronismo como sinonimo de verdadera argentinidad naturalmente excluyó a importantes sectores, en algunos casos acérrimos opositores o en otros simplemente no peronistas. De manera tal que durante los ultimos años del gobierno de Perón la belicosidad politica se hará presente en todos los ambitos, manifestandose así nuevamente, pero esta vez de forma mucho más exacerbada, la dualidad partidarios / detractores que se había visto durante el yrigoyenismo.
El nuevo golpe militar de 1955, el tercero de nuestra historia (los anteriores habian sido los de1930 y 1943), fue esencialmente un golpe anti-peronista. Este fue el comienzo de un periodo de tutelaje militar del Estado, las diferentes cupulas de las Fuerzas Armadas convencidas de la necesaria participación politica, se convirtieron en el legitimador de los difernetes gobiernos constitucionales. Entre 1957 y 1966 se sucedieron dos gobiernos radicales elegidos popularmente, obviamente sin la presencia del peronismo proscripto, tanto Frondizi como Illia debieron dejar sus cargos cuando las cupulas militares interpretaron que no era conveniente su permanencia.
La visión desarrollista de Frondizi y la posición neutralista y progresista del Gobierno de Illia, se contrapusieron notoriamente a la cosmovisión conservadora, economicamente liberal y anti-socialista de las cupulas militares dominantes, los dos modelos de país que se manifestaban desde las guerras de independencia, si bien con retoques contextuales, se dejaban ver nuevamente durante en aquellos años sesenta.
El golpa militar de 1966 tuvo la triste novedad de ser el primer gobierno castrense en permanecer en el gobierno por un largo periodo, las caracteristicas represivas del mandato de Onganía y sus sucesores hasta 1973, sería el preparativo para la epoca más oscura de la historia nacional algunos pocos años después.
Si bien el gobierno de la “Revolución argentina” (asi autoproclamó Onganía a su gobierno de facto) sustuvo politicas que sustuvieron de manera relativa a la industria nacional, comenzó a darse gradualemente un proceso de desindutrialización asentado en la apertura comercial y financiera, aunque en este periodo no se vió en todo su esplendor.
Todo este periodo estuvo marcado por la figura del peronismo proscripto y un Perón en el exilio que nunca dejó de estar presente en la vida politica del país. La idea del eterno retorno del General exiliado fue un fantasma para los diferentes gobiernos durante dieciocho años y finalmente se hizo realidad en 1973.
Un Perón ya anciano y muy deteriorado en su salud regresó como presidente e intentó pacificar una creciente virulencia politico-social motivada por el enfrentamiento entre sectores izquierdistas y la derecha, dualidad qie atravezaba a la mayor parte de las instituciones como las universidades, los sindicatos y las fuerzas armadas.
El Gobierno del 73-74 fue una suerte de “ojo del huracan”. Un Perón mucho más conciliador que el de veinte años atrás, pensó un modelo de país en el que convivieran deferentes posiciones politicas e ideologicas, un gobierno de concertación, pero su cuerpo no lo ayudó, murió el 1 de Julio de 1974 y con el murió la esperanza de pacificación social sin violencia.
El gravisimo deterioro de la económia y la creciente conflitividad y violencia social que se profundizaron durante el gobierno interino de María Estela Martinez de Perón, Isabelita, decantaron el desenlace final.
El 24 de Marzo de 1976, es quizas, la fecha más tristemente celebres de la historia argentina, ese dia se inició el proceso politico, economico y social más destructivo de los doscientos años de vida nacional.
Más allá de la barbarie que significaron los 30.000 argentinos desaparecidos entre 1976 y 1983, quizas las secuelas más duraderas del Proceso de Reorganización Nacional tienen que ver con la desarticulación del sistema productivo, resumido en la desindutrialización del país, la concentración de la riqueza en cada vez menos manos y el vertiginoso endeudamiento externo que afectaría de manera irreversible a la economía nacional durante los siguientes treinta años.
Si bien el Gobierno militar consiguió su objetivo de desactivar a las celulas terroristas de izquierda que atentaban a diario durante los primeros años de los setenta, esto lo consiguió a base de un total aplastamiento de la sociedad civil, un avasallamiento a los derechos individuales y una sistematica desarticulación del sistema productivo nacional. Y más aun, se enbarcó en una guerra mal planificada, cuyo resultado no fue capaz de asumir dejando las secuelas a la debil democracia que vendria después.
La voluntad popular quiso que Ricardo Alfonsin sea el nuevo presidente electo del país en 1983, más alla de lo partidario, aquel fue un año de gran algarabía popular por la recuperación de la posibilidad de elegir. Pero la realidad economica, politica y social arrojaban numeros negros. El legado del Proceso militar fueron entre otras cosas los primeros asentamientos conocidos como “villas miserias”, ya no barrios marginales o bajos, este fenomeno de las villas que nació durante los años de “plomo” nunca se detuvo, democracia no pudo revertirlo.
Es que si bien hubo un cambio de regimen politico la realidad nos muestra que muchos de los procesos iniciados durante ese segundo lustro de los setenta no se han detendido hasta el dia de hoy. Ni los gobiernos de Alfonsin, ni el de Menem pudieron contrarrestar procesos de desarticulación del tejido social, marginalidad, delincuencia, más aun, la economía argentina nunca pudo recuperarse y el camino de la desindustrialización siguió.
Aun implementando politicas disimiles, las gestiones de Alfonsin, Menem y De la Rua no pudieron impedir ese camino tortuoso que llevó a la mayor crisis institucional y social de la historia argentina, la crisis del 2001.
Dicen los que saben, que es muy difícil reflexionar sobre un hecho historico de relativa reciente data como este, quizas los juicios de valor no sean acertados o no lleguen a analizar la profundidad de las consecuencias de aquel hecho. La Crisis, seguramente en el largo plazo marcará un antes y un después en la historia argentina.
Los gobiernos de Nestor y Cristina Kirchner no se han diferenciado mucho de sus predecesores, pero seguramente la sociedad argentina ya no se verá a si misma como antes.
En esta opinión, los efectos de esa crisis todavía estan presentes, quizas la crisis no haya sido del 2001, quizas todavía estemos en una crisis de identidad como pueblo; quizas de esa crisis nazca una sociedad que pueda entenderse mejor a si misma, que comprenda que no somos ni los mejores ni los peores, pero que podemos esforzarnos por crecer. Quizas el resultado de esta crisis de identidad que hoy vivimos, sea una sociedad madura que pueda respetar la opinión del otro, porque ese otro es un hermano, hijo de una misma Patria, aun cuando piense diferente.
Muchas sociedades han vivido momentos como estos y en todas hay un elemento común que nos puede servir. Volver los ojos a los que forjaron la Nación, siempre será bueno mirar el trabajo incansable de otros argentinos antes que nosotros, ellos trabajaron sin ver el premio, pero creyendolo con una fe admirable.
Quizas hoy, en el bicentenario, empecemos a escribir la historia de un gran país que se levanto de las ruinas, y asi nos recuerden las futuras generaciones de argentinos.
Quizas, este bicentenario, sea el tiempo de creer con Fe que un gran país es posible y empezar a trabajar duro para conseguirlo, aun cuando lo lleguemos a ver de lejos.
viernes, 8 de enero de 2010
El País de las oportunidades
La dirigencia politica argentina de nuestros dias parece no estar a la altura de las circunstancias. Las grandes oportunidades que presenta un mundo convulsionado como el de hoy se nos estan escapando de las manos en medio de constantes disputas entre el oficialismo y la oposición que en general tienen que ver con las formas y no con cuestiones esenciales del modelo de país, y que además en la mayoría de los casos incluyen difamaciones personales que manifiestan claramente la carencia etica de quienes nos conducen.
El mundo de hoy es un lugar de muchas oportunidades para las naciones emergentes, la reciente crisis financiera del mundo desarrollado abrió las puertas a nuevos jugadores globales que claramente han comenzado a ser tenidos en cuenta en las más importantes discuciones a la par de las principales potencias. Ejemplo de esto es la relevancia que han ganado Brasil, la India, o incluso Sudafrica en el último tiempo.
La recuperación de las economias para este 2010, y la creciente necesidad de productos primarios, le han dado a la Argentina una nueva gran oportunidad para reposicionarse a nivel de mercados, pero una nueva crisis politica originada sin un sentido concreto aparente está diluyendo las chances y sumergiendo nuevamente a nuestro país en el pantano de la desconfianza internacional, desde donde, ya sabemos, es muy dificil salir.
Lo más paradojico de ello es que la imprevisibilidad de la Argentina tiene un origen exclusivamente politico y no economico o social como ocurre en otros países emergentes. La creciente mezquindad y la miopia de la dirigencia toda (oficialismo y grandes sectores de la oposición) vuelve a atentar contra nuestro propio destino como nación.
Sin apertura al mundo no puede haber desarrollo, esa es una premisa que debe estar clarisima, pero a ello es necesario sumarle (Sepan disculpar si suena Cliché) la indispensable participación ciudadana que el pueblo argentino ha perdido, o mejor dicho, que ha dejado en manos de algunos que no han hecho mas que enriquecerse a costa de los que aportan con su trabajo a que el país, a pesar de su dirigencia, siga teniendo un gran potencial.
Es la participación de la gente de valores la unica herramienta real capaz de transformar la realidad presente y futura.
jueves, 8 de octubre de 2009
"Lo que supimos conseguir"
La Argentina es un país con tradición en política exterior, o quizas deberíamos decir con mucha historia en la materia. Bastaría solo con ver la proyección internacional que consiguió el país a finales del siglo XIX, o mencionar postulados como la doctrina Drago de 1902, el tratado del ABC de principios del siglo XX y su reedición en el periodo peronista bajo la noción de la Tercera Posición, además surgirían ideas como el neutralismo, la visión principista o el realismo periférico de años recientes. Todas estas fueron maneras en la cuales los argentinos han concebido el lugar del país en este mundo, ahora bien, lo que queda evidenciado haciendo un repaso de estas es que la Argentina ha carecido de una visión de largo plazo sobre como insertarse globalmente Sin embargo, y aun cuando estas diversas tendencias carecieron de un sostenimiento temporal, todas las mencionadas tuvieron su asidero ideológico o en su defecto pragmático, todas estaban asentadas en una forma de ver la realidad internacional y todas pretendían moldear el rumbo de la Argentina en ella aun cuando finalmente no lo consiguieran.
Pero hoy, a diferencia del pasado, la política exterior navega sin rumbo alguno, ya no se trata de idealismo irrealizable o pragmatismo inconcluso, es más bien un reaccionismo endémico, nunca bien definido, timorato por momentos y en ocasiones grandilocuente y verborrágico pero con tan poca permanencia en el tiempo que desnuda como una gran paradoja la precariedad del pensamiento que rige la política exterior. Se trata básicamente del clímax de una traspolación del fracaso de las políticas publicas internas al comportamiento externo del país y claro, como es predecible, dicho estado de indefinición naturalmente ha potenciado notablemente el estado de indefensión internacional de la Argentina y manifestado notoriamente su irrelevancia en la arena global.
¿Qué pasó durante todo el siglo XX y estos nueve años del XXI, para que una Nación con tanto potencial llegue a tocar fondo como nos pasa a los argentinos hoy? ¿En que mente medianamente racional podría elaborarse un argumento completo para explicar que un país como el nuestro, tiene más analfabetos hoy que hace cien años o que los indicies de desnutrición infantil lleguen a valores altísimos, siendo netos exportadores de alimentos? ¿O que resultemos un actor irrelevante en las relaciones internacionales, ya no globales, sino americanas?
Esto básicamente es el fracaso de una sociedad toda, ya no del Gobierno de turno o de un sector corporativo en particular, por una política errónea o por los malos juicios de un ministro. Lo que nos pasa a los argentinos trasciende a una generación y engloba a la nación vista como una continuidad histórica única. ¿Pero por que? ¿Qué nos pasó en el camino? ¿En que parte de la historia nos desviamos?.
Sería ingenuo de esta manera, criticar los estrechos vínculos del Gobierno actual con la Venezuela chavista o, en las antípodas, las relaciones carnales con los EE.UU. de la década menemista, sin pensar que estas políticas no han sido más que el reflejo de la ausencia notoria de objetivos propios como país, de sueños concretos como nación y de visión de largo plazo. Hoy es Venezuela, mañana quizás vuelva a ser EE.UU. o ¿por que no? Brasil, ¿Están bien o están mal estos vínculos sinérgicos? Ni bien, ni mal, lo malo es que no tengamos un rumbo concreto al cual dirigirnos como pueblo. Es que cuando uno se acostumbra a depender de otro, el comportamiento persiste aun cuando de quien uno depende ya no este más, sea por la razón que fuere. El dependiente nunca llega a la mayoría de edad, siempre culpará de su fracaso al otro con el cual se alineo en un momento. Sin cargar con la culpa por su irresponsabilidad, permanece en un estado de adolescencia crónica.
Este es, el estado de nuestra querida Argentina hoy, un país con una identidad conflictuada. Sin dudas no somos los peores, aunque tampoco somos los mejores, “somos lo que supimos conseguir”, pero podemos ser mejores si redefinimos nuestro rumbo, si conseguimos ponernos de acuerdo acerca de que país queremos ser en el futuro y nos establecemos reglas claras para conseguirlo.
martes, 15 de septiembre de 2009
La Educación que nos falta
“La ignorancia mata al pueblo” dice un viejo proverbio, pocas frases son más acertadas al actual contexto social en el que vivimos. Argentina era el único país en Latinoamérica a principios del siglo XX, que casi había erradicado el analfabetismo, un logro admirable para aquella época y para esta región. Hoy la realidad nos muestra que el índice de analfabetismo en nuestro país es comparativamente mayor al que fue, es decir que en estos años de grandes medios que monopolizan el flujo de información, del Internet accesible, de las grandes tecnologías, de los celulares con mil funciones, hemos retrocedido, hoy hay gente que no sabe lee o escribir. Podríamos atribuirle muchísimas causas a este fenómeno, pero esto es solo un indicador de la actualidad socio-educativa la que tiene diversos matices y que muchas veces resulta demasiado compleja.
Lo cierto es que la falta de educación es la más terrible situación de vulnerabilidad que un ser humano puede vivir, entre otras cosas porque lo convierte en un potencial instrumento de personas o grupos con diversos intereses y no le permite reflexionar sobre las acciones que es motivado a hacer. Se convierte el hombre en un arma y es “carne de cañón” ante cualquier eventualidad, entrega su destino a la voluntad de terceros y carece de herramientas para defenderse de la manipulación de estos como dijimos anteriormente.
Por eso es necesario entender la centralidad de la educación cuando pensamos en un modelo de País más inclusivo ya no como discurso únicamente, sino como una realidad tangible. Es decir que el modelo educativo este estratégicamente pensado y articulado con las diferentes instituciones sociales y sea prioritario a la hora del reparto presupuestario. En cuanto a esto ultimo es de destacar que la inversión que un país hace en educación tiene frutos en el mediano y largo plazo, por lo cual muchas veces la urgencia posterga decisiones necesarias, por eso es prioritario instalar el debate sobre la necesidad de una educación de calidad con miras al futuro, en todos los ámbitos sociales en los cuales nos desenvolvemos.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Argentina Piensa vuelve y se amplia
Es por ello que esperamos la visita y la opinión de todos.
miércoles, 13 de mayo de 2009
La verdadera amenaza global
Luis Ignacio Cabrera
Es un tema que cada vez va ganando más relevancia en las secciones de política internacional de las diferentes publicaciones alrededor del mundo, pero que ya es verdaderamente preocupante. El avance Taliban en Pakistán es, sin lugar a dudas, una de las amenazas más importantes que afronta la comunidad internacional en estos días.
Ya han pasado más de siete años desde el comienzo de la intervención estadounidense en Afganistán, allá por octubre de 2001, está generó el desplazamiento gradual de los milicianos talibánes hacia la frontera con Pakistán, milicianos que paradójicamente el gobierno republicano de Ronald Reagan había entrenado y armado en su lucha contra la invasión soviética en los años ochenta. El repligue talibán que lo llevo a territorio pakistaní, lo que terminó resultando por demás de beneficioso para ellos, ya que encontraron en las poblaciones del norte de Pakistán, olvidadas económica y políticamente por el gobierno de Islamabad, un publico muy atento a sus enseñanzas ultrarradicales. Así el avance Talibán fue gradual pero persistente hasta encontrarse hoy enfrentados cara a cara con ejercito pakistaní a solo
La particularidad de los talibanes como grupo insurgente, es su extremo radicalismo religioso, su objetivo político puede resumirse en dos premisas:
Por una lado, imponer
Y por otra parte, los maestros religiosos talibanes, exigen a todo buen musulmán, el castigo a los “infieles”, lo cual no solamente implica el ajusticiamiento de todo aquel que profese otras religiones como la cristiana, la hindú o el judaísmo, sino también la pena capital para todo musulmán que sea tolerante con las costumbres occidentales.
Esta situación ha encendido, hace tiempo ya, la alarma en Washington, adonde se teme la posibilidad que el gobierno pakistaní caiga ante el avance talibán y estos se apoderen del armamento nuclear que Pakistán ha desarrollado a partir de su histórico enfrentamiento con India, con las terribles consecuencias que ello podría generar. Esta preocupación ha motivado a los EE.UU. no solamente a presionar al gobierno de Pakistán para que haga algo, sino también a intervenir directamente aunque hasta el momento de manera parcial.
Personalmente he sido muy critico con las intervenciones norteamericanas recientes, en especial durante el derrocamiento de Saddam Hussein en Irak y la posterior ocupación de aquel país, ya que los justificativos para las mismas se sustentaron en supuestos que finalmente nunca fueron probados, más aun, la mayor cantidad de muertos en dichos enfrentamientos han sido civiles inocentes, lo que torna insostenible una intervención tal y con un carácter fuertemente unilateral. Pero en el caso del combate contra los talibanes creo que debería ser unánime el apoyo a la ofensiva, de la comunidad internacional toda, la cual hasta ahora ha tomado una actitud por demás de pasiva, dejando nuevamente en manos de los EE.UU. la labor, cosa que seguramente después será criticada como la continuación del unilateralismo norteamericano, sin embargo, con sus constantes equívocos en la acción internacional reciente,
¿Por que digo que debería ser unánime la respuesta? Simplemente porque los talibanes representan una verdadera amenaza a la libertad individual de los ciudadanos de los países en riesgo, su interpretación radical del Corán y de las enseñanzas pseudo -islámicas, poco tienen que ver con la esencia de los mismos. Además sus prácticas atentan directamente contra los derechos humanos básicos de la vida y la libertad, y es por ello que es el deber de la comunidad internacional enfrentarlos.
miércoles, 15 de abril de 2009
¿Hacia un nuevo orden mundial?
A partir del fatídico 11 de septiembre de 2001 y aquellos recordados atentos contra el World Trade Center y el Pentágono, en New York y Washington respectivamente, las relaciones internacionales globales giraron modeladas casi en exclusividad por el temor al terrorismo y la guerra que los países más influyentes decidieron llevar a cabo contra este. De hecho en la practica, dos conflictos bélicos, en Afganistán y en Irak, marcaron unos duros años en los que la “defensa y la seguridad nacional” resulto ser la prioridad principal de la política exterior de la potencia hegemónica, los Estados Unidos, estos conflictos generaron más costos internacionales que beneficios a Washington. Si bien la manifestación de poder unilateral y el poderío militar estadounidense alcanzaron su apogeo durante estos años, la imagen internacional norteamericana quedó sumamente dañada por las falsas acusaciones sobre las cuales se asentaron las intervenciones militares y por la crudeza de los posicionamientos ideológicos “anti-terroristas” de la administración Bush. Como es evidente este comportamiento internacional de los Estados Unidos, con sus sospechas y amenazas por doquier, fomento, casi desmedidamente, el armamentismo y resulto ser un condicionante principal de las relaciones interestatales mundiales.
Pero la crisis financiera internacional surgida casi a finales del año pasado, considerada por muchos como las más profundas de la historia económica moderna, indudablemente parece poner fin a aquel periodo e iniciar otro diferente en muchos sentidos, el cual parece haber venido para quedarse.
La diferencia principal seguramente tenga que ver con que la noción del terrorismo como amenaza principal, pasará a un segundo plano (aunque en ningún caso desaparecerá) y su lugar será ocupado por la cuestión económica, entendida claro está como la necesidad de afrontar la crisis y el desafío de pergeñar un modelo diferente que vuelva a traer prosperidad, pero este nuevo orden tendrá nuevos nombres entre los abanderados.
Sin dudas durante los próximos años, no desaparecerán los “tiras y aflojes” por la cuestión nuclear o por el apoyo material a grupos armados considerados terroristas, modelo en el cual había una cierta cantidad de países que se consideraban como una amenaza global (Irán o Corea del Norte, por ejemplo), en realidad la mira se irá corriendo lentamente hacia aquellos países susceptibles de caer en una crisis tal, que afecte de manera concreta al sistema económico internacional, o en su defecto a alguna región en particular, provocando como es evidente, inestabilidad, caldo de cultivo para el surgimiento de problemas mayores. En esta nueva óptica, se entiende que la inestabilidad generada por una debacle económica resulta ser la causa de males como el terrorismo y el nacionalismo extremo.
Si bien debemos salvar las distancias contextuales, así como sucedió durante la década del treinta, esta crisis se desató en los países desarrollados y cada uno de ellos tenderá a priorizar naturalmente su propios problemas domésticos antes que los internacionales, aun cuando se tengan intereses globales como es el caso de los Estados Unidos, lo cual indudablemente generará un cierto retraimiento por parte del otrora hegemón y el mismo sistema buscará nivelarse a través del avance de potencias que eran consideradas de segundo orden hace apenas algunos años (China, Rusia o Brasil). Claro que no desaparecerá la influencia de los EE.UU. de Japón o de la Unión Europea, no estamos diciendo eso, pero si disminuirá, y como primera característica de este nuevo orden que parece querer nacer por estos días, una suerte de multipolarismo o equilibrio de poderes vuelve a surgir, ya no gestado de la retórica, sino surgido de consecuencias materiales y practicas reales.
El futuro orden internacional de esta manera se esta gestando, lenta pero firmemente. Es probable que resten muchos años todavía de primacía global norteamericana, aun así el proceso que llevara al surgimiento de las nuevas potencias globales ha comenzado y no existe motivo para pensar que pueda detenerse.
miércoles, 1 de abril de 2009
Vuelven los "3 P"

Información, humor y reflexión durante dos hs. en las que es dificil despegarse de la radio, el mp3 o lo que sea que uses para escucharnos.
Viernes de 22 a 24 hs. en 103.7 , 95.7 y 90.9 de la ciudad de Rosario y por internet en. www.cielos abiertos.com
No te lo pierdas!!!
martes, 17 de marzo de 2009
La verdadera inseguridad
Desde hace un tiempo a esta parte la cuestión de la inseguridad se ha instalado de tal manera en la opinión publica, que en medio de un profundo conflicto de la educación en nuestro país y mientras muchos científicos e intelectuales buscan horizontes en otros países por la falta de oportunidades en el nuestro (consumándose la siempre vigente “fuga de cerebros”), los medios de comunicación se muestran empecinados en su cruzada por “hartar” al consumidor con su producto de violencia, una violencia que si bien es real, viene empaquetada de tal manera que produce miedo y ganas de vengarse. Así, se publican encuestas en las que la mayoría de la gente opina que la inseguridad es, por mucho, el principal tema de importancia en nuestra realidad, dejando en quinto o sexto lugar a cuestiones como la falta de trabajo o el conflicto docente que paraliza las clases en las escuelas de todo el país (quizás que sean escuelas publicas las que en su mayoría paran, atenúa los deseos de muchos por resolver el problema).
No quiero decir que el problema de los robos, secuestro y asesinatos a sangre fría no sea algo importante, seguro que lo es, y más cuando se vive en carne propia, pero cuando lo único que se puede ver o escuchar, es la violencia en estado puro y no se fomenta en ningún caso, el debate sobre temas que son las raíces de una sociedad violenta (como el consumo de droga y de alcohol en exceso, entre muchos otros) es evidente que los resultados son la búsqueda de venganza y castigo, “la pena de muerte” sin siquiera mirar de reojo el “quid” de la cuestión.
Los medios son responsables y el Gobierno también, los primeros parecen responder a intereses particulares poco loables y hasta a veces siniestros; el segundo pretende instalar una agenda mediática que encaje con las necesidades de un año electoral, parece vivir el día a día, y para ello la nueva ley de radiodifusión parece ser una estrategia perfecta pero fácilmente desechable en caso que no reditúe al empeño electoral, ampliamente reclamada por muchos de los que ponderamos la libertad de expresión, permanece sin embargo, totalmente cerrada al debate.
En realidad no debería asombrarnos mucho, que los medios defiendan intereses particulares poco claros o que el gobierno busque fortalecerse para ganar las elecciones utilizando las armas que se le vengan a la mano sin pensar en siquiera un mediano plazo, estas cosas ocurrieron siempre y no creo que sea realista cambiarlas de un día para el otro, pero si hay algo a lo que puede aspirar la ciudadanía es a contar con medios para pensar, discutir, escuchar y opinar. La fuerza de la opinión publica es la única herramienta real de transformación que tienen los ciudadanos en las democracias modernas, de hecho es el principal elemento de todo sistema que se jacte de democrático, son esos espacios donde uno puede formarse, interactuar con otros y expresarse. Pero la opinión hoy en nuestra Argentina, está monopolizada, cuando no es la inseguridad, son las elecciones y sino el conflicto del campo, todos temas de gran importancia, pero ¿son realmente los temas centrales para el futuro del país? ¿Cuánto influirán en el futuro de la Nación estas problemáticas y cuanto lo harán la decadencia de la educación, la desnutrición general que sufre la infancia o el desaprovechamiento y mal uso de los recursos como el suelo y el agua? No es muy difícil contestarlo para nosotros, aunque parece que si lo es para muchos en el poder y en los medios.
Así, la verdadera inseguridad es la del futuro de una sociedad que no sabe distinguir cuales son sus problemas más importantes.
miércoles, 21 de enero de 2009
Los Estados Unidos de Obama y nuestra Política Exterior
Mucho se ha hablado en los últimos días sobre como será la política exterior de la administración Obama hacia América Latina, si mostrará el interés tan esperado en las problemáticas reales de los países de la región, y dejará de lado el paradigma de seguridad que modeló nuestras relaciones con los Estados Unidos durante los últimos 8 años, o si tendrá un manejo exterior similar al de Bill Clinton (1993-2000) favoreciendo la expansión de la economía norteamericana en los países latinoamericanos a través de la apertura de mercados para sus exportaciones y empresas.
Creo que desde esas perspectivas, ni lo uno ni lo otro. Si enfocamos el análisis partiendo de esas premisas nos equivocamos, y es que la crisis económica que golpea a los EE.UU. es más profunda de lo que podemos percibir a simple vista desde esta parte del mundo. Se trata de una importante crisis de confianza en el sistema, pero ya no una falta de confianza de actores o intermediarios económicos o políticos, sino un descrédito extendido a los más recónditos espacios de la sociedad, la crisis se siente y la siente tanto el banquero como la ama de casa y el asalariado, esto que parece una realidad bien conocida para sociedades como la nuestra, resulta ser una novedad para un nación acostumbrada a altos niveles de consumo y a largos periodos de bonanza económica como la estadounidense.
Y justamente el gran desafío de Obama de poner de pie a su país y volver a retomar el liderazgo mundial fuertemente debilitado, coloca a nuestra región en un segundo plano dentro de la agenda internacional de EE.UU. (no contemplaremos los casos de Cuba y Venezuela, que son particularidades), es que la magnitud de la crisis realmente opaca toda vinculación profunda que pueda imaginarse con los países latinoamericanos.
Ahora, esto no tiene porque ser negativo para países como la Argentina o Brasil, de hecho la necesidad norteamericana por reorientar su liderazgo, podría ampliar los espacios de maniobra internacional de estos países aun más que durante el Gobierno de Bush. Gobiernos como el nuestro pueden aprovechar la buena predisposición que seguramente tendrá la nueva Administración como mínimo durante los primeros meses y así desarrollar una agenda bilateral o regional favorable a los intereses propios, que no esta de más decirlo, no parecen en ningún caso contraponerse con los que pueden pretender los norteamericanos.
En suma, debemos cambiar el punto de enfoque, antes de preguntarnos como va a ser el accionar de Obama hacia la región, tendríamos que plantear cual será la política de nuestros países hacia EE.UU. Si los hacedores de nuestra política exterior consiguen orientar el relacionamiento llevando adelante nuestros intereses y tienen lacapacidad de entender las necesidades actuales de la diplomacia norteamericana en esta zona del mundo, seguramente alcanzaremos importantes objetivos y tendremos una relación por demás de positiva con los Estados Unidos de Obama.
martes, 30 de diciembre de 2008
Israel y Hamas: el espiral sin fin
Los métodos terroristas de Hamas son totalmente repudiables, el autoritarismo con el que se maneja esta organización en su puja con sus rivales políticos y la radicalismo extremo que fomenta entre sus seguidores, también lo es. Aun así, ¿Tendrá algún resultado positivo en el mediano o largo plazo esta ofensiva israelí en Gaza? ¿es realmente posible desactivar toda resistencia radical con medios militares? ¿la muerte de tantos civiles, no resultará en perjuicio de la ya deteriorada imagen de Israel en la región y el mundo?
Evidentemente el gobierno israelí está emulando la ofensiva llevada adelante por los EE.UU. en Irak durante el último año, que según datos del ejército norteamericano redujo notablemente la cantidad de atentados terroristas, pero que sin embargo profundizó notablemente el resentimiento de los habitantes del país árabe contra la ocupación. En si, la violencia en Irak no se detuvo, se encuentra contenida y no deja de ser un misterio como será su futuro una vez que los ejércitos occidentales abandonen la región. Por ello, si nos empeñamos en emular o simplemente comparar, una ocupación israelí de los territorios de Gaza, con el fin de desarticular definitivamente a Hamas puede resultar en un conflicto de largo alcance temporal, donde la radicalización de la población palestina puede incrementarse hasta niveles no conocidos hasta hoy.
La muerte de civiles no es un “efecto colateral” es lisa y llanamente “violencia” y esta violencia es probable que acarree como consecuencia, más violencia, de estos espirales, tanto israelíes como palestinos, conocen mucho, y sin duda no son nada deseables.
Pero la diplomacia en este caso parece fallar, es que la realidad nos muestra intereses casi irreconciliables, y una muy baja predisposición a la negociación en la que siempre se debe ceder en algún punto.
En fin no esperamos que la paz en Medio Oriente llegue por medio de un endeble acuerdo de Paz, de ellos ya hemos tenido unos cuantos y con pocos resultados, lo que es deseable en este fin de año es que no mueran más civiles inocentes. El antiguo refrán ante este panorama resulta muy pertinente: “La violencia engendrará más violencia”
martes, 25 de noviembre de 2008
El papel de una Justicia injusta
La escalada de violencia no para y la inseguridad es el tema excluyente de cada día.. En que punto fallamos como sociedad? porque delitos y delincuentes hay en todas las sociedades, pero estos niveles de violencia e irracionalidad son propios de situaciones sociales extremas.
Ahora pensemos, puede haber múltiples factores: la pobreza y la marginalidad son nidos que incuban el robo y la muerte, porque el valor de la vida humana casi desaparece ante tanta vulnerabilidad social; la droga y el alcohol en exceso se han convertido en potenciadores netos de los actuales niveles de delito y la destrucción del núcleo familiar es seguramente el factor primigenio de toda esta hecatombe.
Pero existe un factor que es particularmente importante en el caso argentino: la ineficacia de la Justicia.
Un ejemplo aclara el concepto: La Justicia argentina en las ultimas décadas, ha castigado el accionar militar de los años setenta, responsables de uno de los genocidios más atroces del Siglo XX (por lo menos de este lado del mundo) y luego los dejo libres a través de las leyes de Obediencia debida y Punto Final, pero hoy los vuelve a juzgar, por segunda vez, de lo cual cualquier observador objetivo diría, ¿por qué se los dejo libres si se los vuelve a juzgar? Una gran incoherencia... pero no es la única y quizás no sea la más importante
Desde que tengo uso de razón se habla de la corrupción de los años noventa, los escándalos, las privatizaciones, María Julia y sus tapados de piel de animales exóticos, la Ferrari del presidente Menem, grandes negocios ilicitos que salieron a luz por aquellos años y que no se detuvieron; coimas en el senado, empresas que obtienen grandes licitaciones de forma irregular y todo esto no se quedó en los noventa.. ya casi termina el 2008... y los corruptos de la “cream” política y empresarial de las ultimas décadas, siguen, en su gran mayoría... impunes.
He aquí el mal ejemplo que nuestra Justicia le dio y le sigue dando a la sociedad. La delincuencia crece y proviene de los barrios marginales, de las villas miseria, de los nuevos “Ghettos” urbanos, se dice por ahí, los “cacos (delincuentes, para algún desactualizado) entran y salen” pero no se si es tan cierto esto, en definitiva estos delincuentes son fácilmente ubicables, la policía por lo general no tarda en encontrarlos y son rápidamente encarcelados, aunque después salgan rápido... o no. De todos modos, una gran cantidad de estos delincuentes cuando salen, no tardan nada en poner en practica lo nuevo que aprendieron en el infierno tras las rejas.
En fin, lo cierto es que nuestra Justicia nos acostumbro a que mejor abogado pueda uno pagar, menos tiempo pasará investigado, imputado, acusado o preso...y es por eso que los primeros que sentaron antecedentes en “entrar y salir” han sido los ladrones de guantes blancos o los hijos del poder ( Se acuerdan del caso María Soledad?).
No pretendamos que una sociedad con una Justicia ineficaz e injusta, viva en orden, paz y prosperidad. Ningún Derecho Humano puede violar el cumplimiento de los Deberes de los ciudadanos para con toda la Sociedad... Los dos conceptos deberían tener, por lo menos ante los ojos de la Justicia, un aprecio similar...
viernes, 14 de noviembre de 2008
Desde abajo hacia arriba
Muchos de los problemas que vivimos como sociedad son el resultado de nuestra propia falta de compromiso y participación en todos los campos de la vida en comunidad.
Nos hemos mal acostumbrado a cargar todas las responsabilidades en los hombros del Estado, ya sea el Municipal, el Provincial o el Nacional, y ciertamente el papel de estos es un condicionante importantísimo para el buen desenvolvimiento de los vínculos sociales, pero no tiene porque ser el único determinante.
Lo que decimos es que nosotros como militantes sociales, futuros dirigentes o simples vecinos, tenemos la responsabilidad de construir desde abajo hacia arriba y no esperar que alguna iniciativa estatal nos abra paso. La construcción desde “abajo hacia arriba” tiene que ver con la acción que emprendemos después de involucrarnos en la necesidad real del espacio en el que nos movemos, sea la cuadra, el Barrio o el Municipio.
Este conocimiento de la necesidad real nos motiva a llevar adelante acciones que por un lado motivan la construcción de una realidad diferente y por otro fortalecen nuestras creencias (Ideología) en que esa realidad es realmente posible.
La motivación no debe estar en algún beneficio material o social momentáneo, sino en construir un mejor ambiente para nosotros y un mundo mejor para las generaciones de argentinos que nos seguirán. Es mucho lo que hay que hacer y no todo depende de los gobernantes de turno, seria un grave error sentarnos a esperar que ellos hagan todo por nosotros, es necesario que hoy mismo tengamos el valor para empezar a construir con nuestras herramientas, por pequeñas que sean, el País que queremos.El Estado, sin duda, deberá ir adelante en todo esto, pero la construcción desde abajo hacia arriba que planteamos, le dará un verdadero cimiento al cambio social que esperamos.En definitiva es hacer realidad aquel viejo postulado: “No te la pases preguntándote que va a hacer tu País por vos, sino, pregúntate que podes hacer vos por tu País”.