miércoles, 29 de octubre de 2008

El Sector Financiero Internacional: De "niño mimado" a un "hombre mayor" que necesita reglas claras

Por Luis Ignacio Cabrera

Sin lugar a dudas, el sector financiero ha sido durante los últimos treinta y cinco años el “niño mimado” del Sistema Internacional, apuntalado desde las grandes economías occidentales. Durante los primeros años de la década del setenta, el embargo petrolero iniciado por los países árabes contra occidente, en particular contra EE.UU. por el apoyo que este país había dado a Israel en la famosa guerra del Yom Kippur, generó la primer gran alza del precio del petróleo, que se elevó a niveles inusitados hasta el momento, esto trajo consigo grandes perdidas para los consumidores mundiales en general, pero una increíble ganancia para países productores e intermediarios en el proceso.La economía mundial se inundo de dólares o “petro-dólares” como muchos le llamaron, que no eran ni más ni menos que el excedente de esa renta extraordinaria, que en muchos casos no fué factible de ser reinvertida, por lo menos en el corto plazo y que por ende quedaron circulando buscando donde recaer. Así surgió la banca privada internacional que se hizo con esos capitales y debutó internacionalmente financiando deudas de países emergentes, muchos recordarán aquellos años de la “plata dulce” que tiempo después nos costaría millones de pobres.Pronto el fenómeno tuvo una impresionante expansión, para mediados de los ochenta el sector financiero manejaba resortes de gran importancia en la economía mundial y había encontrado el marco ideológico que lo sustentaría: el neoliberalismo.El atributo principal que el neoliberalismo le sostenía a esta banca privada internacional era la falta de regulación para su expansión en el mundo, y esta misma, pronto comenzaría a hacer estragos por la parte más débil: los países subdesarrollados. Hay que decir que todo esto se prfundizaba por el carácter altamente especulativo en el que se desenvolvía el proceso; además, el accionar del sector financiero contaba con la clara complicidad de los países centrales, que de hecho se sustentaban en gran medida de la banca.Y comenzaron las crisis, México, el Sudeste Asiático, Rusia, Brasil, Argentina, Turquía, todas crisis parecidas, todas en países periféricos y con un actor protagonista, el villano impune, ese sector financiero especulativo.Pero las economías centrales se empeñaron en seguir sosteniendo impune al sector, aun cuando el modelo mostraba fuertes contradicciones; es que la escenografía ya estaba montada: Un Fondo Monetario Internacional, como guardián oficial (hoy, ya no quedan dudas de ello) y reproductor del modelo, la banca off shore, los paraísos fiscales, etc. Ahora el sector se parecía más a un “adolescente rebelde apañado por sus padres”. Pero en las últimas semanas los descalabros comenzaron cada vez más fuertes ya no en plazas periféricas sino en las principales capitales financieras, Wall Street y la City londinense, la bolsa alemana y la francesa y el indice Nikkei en Japón se vienen desplomando persistentemente.Se ha teorizado muchísimo acerca de las causas del derrumbe, los vínculos con el sector inmobiliario y la burbuja que desató la debacle, pero lo cierto es que la incertidumbre golpea fuertemente la economía mundial y resulta claro que este modelo, tal como vino funcionando desde los años setenta, se ha agotado. La intervención estatal a través de los billonarios paquetes de rescate y la compra estatal de acciones de los mayores bancos privados, es la muestra de cuan profundamente arraigado ha estado el sector financiero en su papel de regente del sistema económico internacional y hasta que punto los gobiernos de los países desarrollados están comprometidos a sostenerlo en esa posición, auqneu hoy parezca difícil que esto suceda.Pero no solo esto nos revela esta profunda crisis, también nos deja ver, ya sin ningún tipo de dudas, el carácter altamente funcional a los intereses financieros privados de los organismos multilaterales de crédito como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), instituciones ambas que durante los periodos de crisis en los países periféricos, exigieron medidas de protección a las inversiones y de no intervención estatal y que hoy, con el mundo desarrollado en crisis, revierten su discurso en ciento ochenta grados.Para terminar, quedemos de acuerdo, el sistema financiero mundial ya no es más un “niño mimado” ni un “adolescente consentido” hoy se ha convertido en “un hombre mayor que necesita reglas claras” y como adulto es preciso que se maneje dentro de un marco legal que lo regule y permita encaminar sus esfuerzos hacia el beneficio de la mayor cantidad de mortales posible. Los tiempos de libertinaje han terminado y es necesario que la responsabilidad social se convierta en un concepto que por lo menos sea tenido en cuenta en los pasillos de Wall Street y de las demás bolsas del mundo ¿será mucho pedir esto?

1 comentario:

Anónimo dijo...

odio a los kirchner
son los 2 unos mal paridos