miércoles, 15 de abril de 2009

¿Hacia un nuevo orden mundial?

Luis Ignacio Cabrera

A partir del fatídico 11 de septiembre de 2001 y aquellos recordados atentos contra el World Trade Center y el Pentágono, en New York y Washington respectivamente, las relaciones internacionales globales giraron modeladas casi en exclusividad por el temor al terrorismo y la guerra que los países más influyentes decidieron llevar a cabo contra este. De hecho en la practica, dos conflictos bélicos, en Afganistán y en Irak, marcaron unos duros años en los que la “defensa y la seguridad nacional” resulto ser la prioridad principal de la política exterior de la potencia hegemónica, los Estados Unidos, estos conflictos generaron más costos internacionales que beneficios a Washington. Si bien la manifestación de poder unilateral y el poderío militar estadounidense alcanzaron su apogeo durante estos años, la imagen internacional norteamericana quedó sumamente dañada por las falsas acusaciones sobre las cuales se asentaron las intervenciones militares y por la crudeza de los posicionamientos ideológicos “anti-terroristas” de la administración Bush. Como es evidente este comportamiento internacional de los Estados Unidos, con sus sospechas y amenazas por doquier, fomento, casi desmedidamente, el armamentismo y resulto ser un condicionante principal de las relaciones interestatales mundiales.
Pero la crisis financiera internacional surgida casi a finales del año pasado, considerada por muchos como las más profundas de la historia económica moderna, indudablemente parece poner fin a aquel periodo e iniciar otro diferente en muchos sentidos, el cual parece haber venido para quedarse.
La diferencia principal seguramente tenga que ver con que la noción del terrorismo como amenaza principal, pasará a un segundo plano (aunque en ningún caso desaparecerá) y su lugar será ocupado por la cuestión económica, entendida claro está como la necesidad de afrontar la crisis y el desafío de pergeñar un modelo diferente que vuelva a traer prosperidad, pero este nuevo orden tendrá nuevos nombres entre los abanderados.
Sin dudas durante los próximos años, no desaparecerán los “tiras y aflojes” por la cuestión nuclear o por el apoyo material a grupos armados considerados terroristas, modelo en el cual había una cierta cantidad de países que se consideraban como una amenaza global (Irán o Corea del Norte, por ejemplo), en realidad la mira se irá corriendo lentamente hacia aquellos países susceptibles de caer en una crisis tal, que afecte de manera concreta al sistema económico internacional, o en su defecto a alguna región en particular, provocando como es evidente, inestabilidad, caldo de cultivo para el surgimiento de problemas mayores. En esta nueva óptica, se entiende que la inestabilidad generada por una debacle económica resulta ser la causa de males como el terrorismo y el nacionalismo extremo.
Si bien debemos salvar las distancias contextuales, así como sucedió durante la década del treinta, esta crisis se desató en los países desarrollados y cada uno de ellos tenderá a priorizar naturalmente su propios problemas domésticos antes que los internacionales, aun cuando se tengan intereses globales como es el caso de los Estados Unidos, lo cual indudablemente generará un cierto retraimiento por parte del otrora hegemón y el mismo sistema buscará nivelarse a través del avance de potencias que eran consideradas de segundo orden hace apenas algunos años (China, Rusia o Brasil). Claro que no desaparecerá la influencia de los EE.UU. de Japón o de la Unión Europea, no estamos diciendo eso, pero si disminuirá, y como primera característica de este nuevo orden que parece querer nacer por estos días, una suerte de multipolarismo o equilibrio de poderes vuelve a surgir, ya no gestado de la retórica, sino surgido de consecuencias materiales y practicas reales.
El futuro orden internacional de esta manera se esta gestando, lenta pero firmemente. Es probable que resten muchos años todavía de primacía global norteamericana, aun así el proceso que llevara al surgimiento de las nuevas potencias globales ha comenzado y no existe motivo para pensar que pueda detenerse.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

holaaaaa quisiera saber cual es la direccion para escuchar la radio por internet...gracias

ArgentinaPiensa dijo...

para escuchar el programa podes hacerlo entrando a www.norbertocarlini.org y buscas el link que dice radio cielos abiertos online. Espero tus comentarios
Saludos

Anónimo dijo...

hola..les hago una preg...es un programa religioso???o me meti en otro link?

Anónimo dijo...

estan todos los viernes??

ArgentinaPiensa dijo...

Hola amigos o amigas! para contestar a las dos preguntas. Salimos todos los viernes de 22 a 24, y no es un programa religioso!! el link esta en la pagina del ministerio del pastor Norberto Carlini porque la radio online pertenece a su iglesia y gentilmente nos permite poder emitir a traves de ella.
bueno espero lo esten escuchando y son bienvenidos los comentarios y criticas constructivas!!! un saludo grande para todos, si quieren pueden dejar sus direcciones de correo asi estamos en contacto. Luis

desnudezdemipalabra dijo...

Vaya Luis, no había tenido oportunidad de seguir leyendo la página por una u otra razón como me conecto desde mi oficina, a veces se me pasa el día...y como otras personas andube buscando el link para poder escucharlos online, respecto a este artículo me parece por demás interesante, y me solidarizo en cuanto a los puntos comentados, realmente pienso que además de una crisis financiera (muy notable) por la que pasa la supremacía norteamericana, pasa por una crisis de falta de credibilidad de sus propios ciudadanos (pues yo vivo en frontera y escucho diversas opiniones de vecinos de este país) están surgiendo nuevas potencias, nuevas obsesiones también y mi país está expuesto, como ya lo habrás escuchado con la "Influenza porcina" y que más bien es "Influencia porcina" de quienes maquiavelicamente han armado todo este teatro. Saludos!!!!